Calabaza gratinada con queso, speck y nueces: una receta irresistible
Hoy te traigo una receta perfecta para disfrutar de uno de los ingredientes estrella del otoño: la calabaza gratinada con queso, speck y nueces. Es una receta sencilla, llena de sabor y con una combinación de ingredientes que la convierte en un plato irresistible. Te aviso: ¡puede convertirse en una de tus recetas favoritas de la temporada!
Cuando probé esta forma de preparar la calabaza, tuve claro que tenía que compartirla contigo. Las capas de calabaza tierna se combinan con el queso fundido, el sabor ligeramente ahumado del speck y el toque crujiente de las nueces. El resultado es una receta de calabaza al horno cremosa, sabrosa y con diferentes texturas en cada bocado.
Si eres de esas personas a las que la calabaza no les entusiasma demasiado, te animo especialmente a probarla. La combinación de ingredientes transforma su sabor y hace que sea mucho más fácil disfrutar de esta hortaliza de temporada.
Para preparar esta receta utilizo scamorza, un queso italiano de pasta hilada que funde muy bien y aporta un sabor delicioso. La acompaño con speck, un jamón curado típico del norte de Italia con un característico toque ahumado, que contrasta de maravilla con el dulzor natural de la calabaza. Por último, añado nueces, que aportan un punto crujiente y completan esta combinación tan especial.
¿Quieres darle un toque todavía más intenso? Prueba a preparar esta calabaza gratinada con un poco de queso gorgonzola. Su sabor característico combina muy bien con el dulzor de la calabaza y las nueces.
Si te gusta la cocina de temporada y buscas nuevas formas de cocinar calabaza, guarda esta receta para prepararla durante los meses de otoño. Y si te gustan las recetas italianas con verduras y queso, no te pierdas tampoco mi la calabaza a la parmesana, otra idea deliciosa para disfrutar de la cocina italiana en casa.
- 600 g Calabaza
- 200 g Queso scamorza (o Arzua Ulloa)
- 50 g Speck (o jamón serrano)
- 40 g Queso grana padano o parmiggiano rallado
- 50 g Nueces limpias
- Sal
- Aceite virgen extra
- Fuente de 22 x 17 cm
- Pela la calabaza y córtala en láminas muy finas, procurando que tengan un grosor uniforme para que se cocinen bien. Ponlas en un bol, añade un par de cucharadas de aceite de oliva virgen extra y sal al gusto. Mezcla para que todas las láminas queden ligeramente impregnadas de aceite.
- Si utilizas speck en taco, córtalo en lonchas lo más finas posible y luego cortalas con un cuchillo o simplemente rásgalas en trozos pequeños. Así será más fácil repartirlo entre las capas y cortar la calabaza gratinada una vez cocinada. Si utilizas jamón serrano, haz lo mismo.
- Corta aproximadamente dos tercios de la scamorza en rodajas finas y el resto en daditos. Reserva los dados para añadirlos al final del horneado y conseguir una cobertura con queso bien fundido.
- Trocea las nueces con un cuchillo, sin reducirlas a polvo. Queremos que queden trocitos que aporten un toque crujiente a cada bocado.
- Empieza a montar las capas. Engrasa ligeramente la base de la fuente con un hilo de aceite de oliva. Coloca una primera capa de láminas de calabaza, ligeramente superpuestas entre sí, hasta cubrir todo el fondo.
- Añade el relleno. Espolvorea con un poco de queso rallado sobre la calabaza y reparte por encima algunas rodajas de scamorza, trocitos de speck y nueces. Cubre con otra capa de láminas de calabaza y vuelve a distribuir los ingredientes del relleno. Repite el proceso hasta conseguir 2 o 3 capas de relleno, terminando con una capa de calabaza.
- Cubre la fuente con papel de aluminio y hornea en el horno precalentado a 180 °C durante 40 minutos. Retira el aluminio y cocina 10 minutos más a 180º C.
- Saca del horno y añade la cobertura. Espolvorea la superficie con un poco de queso rallado, algunos trocitos de speck y reparte por encima los dados de scamorza y las nueces restantes. Hornea durante otros 10 minutos más a 180 °C, hasta que el queso esté bien fundido y la superficie resulte ligeramente dorada.
- Saca la fuente del horno y sirve la calabaza todavía caliente, cuando el queso esté fundido y cremoso. Si te sobra, no te preocupes: esta receta también está deliciosa recalentada. De hecho, después de reposar los sabores se integran aún más. Solo tienes que calentarla de nuevo antes de servir.
- ¿Puedo sustituir el speck? Sí. Puedes utilizar jamón serrano en lonchas finas, cortado en trozos pequeños. El resultado también será delicioso, aunque perderás parte del característico sabor ahumado del speck.
- ¿Qué queso puedo utilizar si no encuentro scamorza? Puedes sustituirla por queso Arzúa-Ulloa, que funde muy bien y aporta una textura cremosa. Otra buena alternativa es el provolone, con un sabor más intenso. El resultado cambiará ligeramente según el queso que elijas.
- ¿Cómo puedo darle un sabor más intenso? Añade unos 50-100 g de queso gorgonzola entre las capas del relleno. Su sabor intenso combina de maravilla con el dulzor de la calabaza y las nueces.
- ¿Se puede preparar con antelación? Sí. Puedes cocinarla con antelación y recalentarla antes de servir. Para recuperar la textura del queso, hazlo en el horno a 160-170 °C hasta que esté caliente en el centro. Cúbrela con papel de aluminio para que no se reseque en exceso.








