Pollo con pimientos a la romana, el clásico italiano perfecto para cualquier día
Hoy traigo una receta de carne fácil, saludable y perfecta para preparar un plato completo lleno de sabor: pollo con pimientos a la romana (pollo ai peperoni alla romana). Aunque su nombre haga referencia a Roma, yo diría que este es uno de esos platos tradicionales que representan toda la cocina italiana, porque el pollo con pimientos se prepara de norte a sur en muchísimas casas italianas.
En mi casa, mi madre lo cocinaba a menudo durante el verano, cuando los pimientos están en plena temporada y tienen todo su sabor. Yo siempre he sido una auténtica amante de los pimientos y esperaba este plato con ilusión, mientras mi hermana iba apartando cada trocito del plato. El pollo queda tierno y jugoso, y los pimientos dan un sabor delicioso a la salsa que pide a gritos un buen trozo de pan casero para rebañar hasta la última gota.
Además de ser una receta italiana casera elaborada con pocos ingredientes, el pollo con pimientos es perfecto para organizar las comidas de la semana. De hecho, está incluso más rico de un día para otro, cuando los sabores se asientan y la salsa gana intensidad. Por eso es ideal para el táper del trabajo o para esos días en los que llegas a casa y agradeces encontrar un plato listo, reconfortante y lleno de sabor.
Si te gustan las recetas italianas tradicionales y fáciles de preparar, no te puedes perder también el pollo a la cacciatora o el pollo con tomates secos.
- 3 Muslos de pollo completos (o 1 kg de pollo entero)
- 2 Pimientos pequeños
- 1 Vaso de vino blanco
- 1 Vaso de caldo de pollo o agua
- 4 Anchoas (opcional)
- 1 Cucharadita de maicena
- 2 Cucharadas de vinagre
- Perejil
- Romero
- Sal
- Pimienta
- Aceite
- Pon a marinar los muslos de pollo separados en jamoncito y contramuslo en una fuente con medio vaso de vino blanco, romero y perejil. Deja reposar por lo menos 1 hora en frigorífico.
- Tras el reposo seca el pollo con papel de cocina.
- Pon en una sartén unas 3 cucharadas de aceite y calienta ligeramente. Añade el pollo y cocina a fuego alto hasta que quede bien dorado por todos los lados. Cuando esté listo retíralo de la sartén.
- Mientras se cocina la carne lava, limpia y corta los pimientos en trozos no demasiado pequeños. Añade los pimientos en la sartén donde has cocinado el pollo, cocina a fuego alto durante 3-4 minutos.
- Vuelve a añadir el pollo a la sartén, agrega medio vaso de vino blanco y deja evaporar. Salpimienta y añade unos ramilletes de romero. Agrega el caldo, espera que empiece a hervir y baja el fuego a una intensidad media. Cocina más o menos una hora con la tapa ligeramente abierta para que evapore y remueve de vez en cuando.
- Para darle un toque extra a esta receta pon en un cuenco 2 cucharadas de vinagre y 4 anchaos, aplástalas con un mortero y agrégalas al pollo cuando empiecen a verse parte del hueso (este paso es opcional pero da un extra en sabor). Remueve y cocina unos minutos más y listo.
- Pon en una tacita de café un poco de agua y disuelve en ella una cucharadita de maicena. Saca el pollo de la sartén y agrega la maicena a la salsa (este paso es opcional pero hace que la salsa se agarre mejor a la carne), remueve y cocina 5 minutos más a fuego medio.
- Sirve el pollo repartiendo los pimiento y la salsa en cada plato, espolvorea con un poco de perejil fresco picado. Que no falte una buen pan casero para acompañar el plato o unas deliciosas patatas fritas. Buon appetito




