Espuma de café, lista en 3 minutos
Seguimos con temperaturas muy altas y, sinceramente, cada vez tengo menos ganas de cocinar. Por eso hoy te traigo una receta dulce, fresquita y sorprendente que se prepara en solo 3 minutos y con únicamente 3 ingredientes: una deliciosa espuma de café.
Esta receta se ha hecho viral en las redes sociales italianas y, después de probarla, entiendo perfectamente por qué. Es cremosa, ligera y tiene un intenso sabor a café que conquista desde la primera cucharada (si te gusta el café, obvio).
Si tienes invitados en casa o simplemente te apetece darte un capricho sin complicarte la vida, esta receta es para ti. Puedes disfrutar la espuma de café tal cual, servirla sobre una bola de tu helado favorito o añadirla a un vaso de leche bien fría para convertir una bebida sencilla en un auténtico placer.
Si eres amante del café y te gustan los postres fáciles, no dejes de probar también mi crema de café en botella, perfecta para tener siempre lista en la nevera, o la mousse de café, otra receta irresistible con una textura increíble.
- 75 g de agua muy fría
- 15 g de café soluble instantáneo
- 45 g de azúcar (o el endulzante que prefieras)
- 75 g de hielo
- Cacao puro en polvo para decorar (opcional)
- Añade el agua muy fría, el café soluble, el azúcar y el hielo al vaso del robot de cocina. Tritura y bate a máxima potencia durante 3 minutos, hasta obtener una espuma muy cremosa, ligera y aireada.
- Reparte la espuma en copas o vasos y, si te apetece, espolvorea un poco de cacao puro en polvo justo antes de servir.
- Si utilizas Thermomix, te recomiendo preparar el doble de cantidad, ya que el resultado es mucho mejor al montar la espuma.
- Introduce todos los ingredientes en el vaso y programa 30 segundos a velocidad 10.
- Coloca la mariposa y programa 3 minutos a velocidad 4, hasta que la mezcla haya aumentado de volumen y tenga una textura muy cremosa.
- Sirve inmediatamente y decora con cacao puro en polvo si lo deseas.
- Disfrútala recién hecha para apreciar toda su cremosidad.
- Si te sobra, guárdala en el frigorífico bien tapada. Antes de servirla de nuevo, bátela 1-2 minutos para que recupere su textura ligera y esponjosa.
- Si te has quedado sin hielo puedes sustituirlo por la misma cantidad de agua helada.
- Puedes servir la espuma de café sola, acompañando una bola de helado de vainilla o sobre un vaso de leche fría para preparar una bebida deliciosa y muy refrescante.




